24/10/2010

Bret Easton Ellis: "Los lectores no existen"


Bret Easton Ellis, padre de la generación X y agitador de masas por la violencia explícita que desde siempre han exudado sus novelas, publicó a mediados de septiembre en España 'Suites imperiales', la vuelta a las raíces de una carrera tan aplaudida como poco prolífica que cumple sus bodas de plata este 2010. Clay, Blair y Julian, protagonistas JASP de su icónico debut 'Menos que cero', lucen ya canas propias de la cuarentena en esta secuela.

El autor de 'American Psycho', ataviado con una informal sudadera con capucha, tejanos y zapatillas de deporte, bebe café incandescente a sorbos cortos y de vez en cuando produce interferencias en la grabadora al extraer de su envoltorio caramelos de menta con que suavizar su maltratada garganta. En la mesa se cuentan seis papelitos desechados. Bret está resfriado, pero eso no es óbice para que monte su show en la lujosa habitación del hotel madrileño en que tiene lugar esta entrevista.

¿Se siente comodo en esta 'suite imperial', señor Ellis?
¿A qué se refiere?

Un capuccino cuesta ocho euros en la cafetería de abajo. No sé si es el tipo de hotel en el que se encontrarían a gusto Patrick Bateman (protagonista de 'American Psycho') o Clay ('Menos que cero' y 'Suites imperiales').
[Gesticula, exagera, grita fingiendo escandalizarse]. ¡Ahhhhh!, ¡Ahhhhh! [Pausa]. Precisamente hace un momento hablaba de ello con mi publicista, de que soy un americano decadente que reside en un hotel decadente donde un zumo de naranja cuesta 10 euros. Además, como estoy en medio de la gira promocional y necesitaba mudas limpias, anoche llevé mi ropa interior al servicio de lavandería y me dijeron que cobraban 10 euros por lavar unos bóxers. Tengo 14 pares de calzoncillos, por lo que me gasté 140 euros en hacer la colada... Así que, sí, podría decirse que estoy muy cómodo [risas].

Qué barbaridad...

Me declaro culpable de vivir en suites imperiales y eso me hace sentir asco de mí mismo, sobre todo cuando la crisis de España es tan acusada, pero quiero dejar claro que soy yo quien paga estas cosas y no mis publicistas, lo que hace que se atenúe un poco la culpa. En Los Ángeles hago yo mismo la colada, pero aquí me dejo llevar. [Pausa] Quiero contarle otra cosa acerca de la ropa interior: Hay unos grandes almacenes detrás de este hotel y, haciendo compras ayer, vi los calzoncillos que suelo utilizar. A mí me gusta la ropa interior masculina realmente buena y la mía costaba 25 euros la pieza, por lo que lavarlos salía más barato.

¿Que es lo que había hecho Patrick Bateman?
Tiraría la ropa interior y compraría otra nueva. No... mejor... mandaría a alguien del hotel a que le comprara ropa nueva.

La última frase de 'Suites imperiales', "Nunca me ha gustado nadie y me da miedo la gente", choca frontalmente con el mantra que entonaba Clay en 'Menos que cero', que venía a decir que le dolía conocer a gente nueva porque luego acabas echando de menos a todo el mundo.
Es cierto que Clay le decía a Blair en la primera parte que que no quería estar cerca de nadie. Es una frase que adopté de 'El guardián entre el centeno'. Pienso que es un sentimiento universal entre los hombres adolescentes, el querer ser frío, y sentirse bien por ser frío, pero eso desaparece cuando envejeces.

Detecto cierta estupidez emocional en los protagonistas. ¿Se lo pueden permitir teniendo la cartera llena?
No diría tanto, porque estamos hablando de una novela en la que todo es inventado: sus situaciones y la gente que en ella aparecen son falsas. No está basada en la lógica, porque ésta es la enemiga del arte. Escribes sobre tus fantasías intentando crear el libro que quieres leer y yo lo hice expresando mi daño y mi culpa. La idea original era escribir una historia de reencuentro amoroso entre Clay y Blair, pero acabé convirtiendo la trama en una historia de terror. Te lo digo para que aprecies la imprevisibilidad de todo. Sus actitudes tienen que ver con mi imaginación, no con el nivel adquisitivo de los protagonistas.

¿Conoció a mucha de esa 'gente falsa' de la que me habla cuando se usted se convirtió en una 'estrella del rock' (en el sentido de celebridad)?
 Bueno, reescribiré tu pregunta. Cuando me convertí en una persona falsa, conocí a muchas estrellas del rock [risas].

Pero usted debe de tener un buen concepto de si mismo, es un literato, supongo que con ideario propio. Eso debe de estar lejos de la superficialidad, ¿no?
Bueno, toda esta situación en la que nos encontramos ahora mismo es una farsa. La idea de estar en esta habitación con agentes de prensa, pagar 140 dólares por la colada de la ropa interior, responder a tus preguntas, tener un reportero siguiéndome a todos lados escribiendo sobre mí... esto no puede ser la realidad. Quiero ser lo mas real posible, pero entiendo lo que se espera de mí cuando estoy aquí. Escribo libros, pero no me siento cómodo siendo un escritor profesional. No estoy listo para contestar estas preguntas.

¿Por qué lo dice?
Por ejemplo, la primera de esta mañana ha sido muy difícil. Un periodista ha citado una canción de Courtney Love y me ha preguntado cuál es el lugar que ocupa la belleza en nuestra sociedad... [risas]. Tengo dolor de cabeza, tengo resfriado, ¿de verdad eso es lo primero que tengo que contestar por la mañana? Me pongo mis calzoncillos y calcetines limpios, bajo a la sala de interrogatorios [risas] y me preguntan esto para empezar. Esas respuestas no pasan por mi cabeza. Lo intentas, intentas dar lo mejor de ti, pero no hay manera. Hay que tomarse esto menos en serio.

“Ricos, alienados, y sexualemente ambiguos, propios de los 80 de Reagan". Así definía a los protagonistas de 'Menos que cero'. ¿Cómo son los 'yuppies' del Obama de 2010? 
¿Sabes?, debería tener una respuesta para esto. Debería ser capaz de contestarlo. Si me encuentro de gira con un libro, debería tener la respuestas para estas cosas. Soy un representante de la nueva literatura americana. De acuerdo con algunos críticos, soy el nuevo Hemingway. Estoy repanchingado en esta silla y debería poder explicarte como son los 'yuppies' de Obama, pero la verdad es que no tengo ni idea. Sólo sé que la era Reagan fue la cima del Imperio y que había muchas más oportunidades para los que estaban empezando, y que ahora, en el periodo post Obama, la gente joven se está volviendo pasiva con respecto al futuro porque lo ve negro. Pero esto siempre pasa, son ciclos. Lidiamos con ello de alguna manera y siempre lo superamos.

En 'Menos que cero' se hizo popular por su estilo seco y directo. Éste parece inalterable, pero ahora tira mucho de metaliteratura. ¿Es la manera de agradar a la audiencia sin aburrirse?
No. Los lectores no juegan ningún papel en la creación de la novela. No les tengo en cuenta ni les presto atención. Para mí no existen.

Su literatura es 'mainstream' pero las películas que origina no. ¿A qué cree que se debe?
No tengo la menor idea. Hacer una buena película es muy duro. Creo que hay una muy buena película salida de entre mis novelas: 'Las reglas del juego' (Roger Avary, 2002). Por otra parte, no entendí muy bien su punto de vista, pero 'American Psycho' (Mary Harron, 2000) estaba bien hecha, fue bastante popular y devolvió mucho dinero a los productores. Los procesos literario y fílmico son muy distintos: Filmar películas es una cosa muy colaborativa y con el libro estás solo. El cine depende de dinero, actores, guionistas y directores, y es muy inusual que todos estén bien a la vez de manera armónica. Lo pude comprobar cuando me metí a guionista / productor de 'Los confidentes'. Es muy difícil.

Ésta novela, al igual que la anterior, 'Lunar Park', tiene mucho de autobiográfico. ¿Es usted la persona mas interesante sobre la que escribir?
 [Serio] Sí. Lo soy. No estoy bromeando. Creo que lo soy.

¿Por qué?
Porque soy el escritor, soy el lector y también soy el narrador. Todo va sobre mí. Podría escribir un libro sobre mi amigo Ted, pero, ¿es él mas interesante que yo? No. ¿Mi madre? Noooo. Tengo que ser yo.