31/01/2011
30/01/2011
El ukelele como elemento catalizador del sexo ('Blue Valentine')
Tags:
CINE,
FOTOGRAFÍA,
ICONOS,
MICHELLE WILLIAMS,
RYAN GOSLING
29/01/2011
24/01/2011
Pequeño niño calvo y todopoderoso busca quien le quiera
'The Last Airbender' es la película más superestúpida que recuerdo haber visto. Hace que Terence Hill y Bud Spencer parezcan listos.
PD. Me comentan que comenta en la distancia corta que lo más seguro es que la trilogía no se concrete nunca. serán buenas noticias para todos menos para Pedro.
23/01/2011
James Franco, actor de método
Por lo visto James Franco se amputó un brazo para darle más credibilidad a su personaje en '127 horas'. Si Colin Firth le quita el Oscar será el gilipollas más grande que estos ojos hayan visto.
18/01/2011
Vuelve Zoolander, por fin
Igual que para un reportero del Washington Post su cinta de cabecera será 'Todos los hombres del presidente'; para uno de guerra, 'Las flores de Harrison' y para un community manager lo es 'La red social', los suministradores de noticias de moda tenemos 'Zoolander' (aquí divertidamente subtitulada 'Un descerebrado de moda') en un pedestal. Y por eso estamos de enhorabuena. Por lo visto, habemus secuela.
Muchos rumores y desmentidos después, Ben Stiller (director y protagonista de la primera parte) ha salido a la palestra a anunciar que el guión está terminado y entregado a los jerifaltes de Paramount. La pelota está, pues, en su tejado.
Muchos podrán decir que hasta que el proyecto no tenga el sí definitivo de quienes acoquinan, esta noticia solo juega en el terreno de la fantasía, pero si la da el New York Times como casi hecha, lo normal es que se lleve a cabo. De hecho ayer, el rotativo neoyorquino se hizo eco vía Geekosystem de las declaraciones del cómico en la sección de Moda de su web:
"Ahora el estudio tiene el guión y estamos en ese punto en el que esperamos a ver lo que quieren hacer. Ha pasado mucho tiempo y la mayor parte de los protagonistas de la primera parte se encuentran en Europa. No quiero avanzar demasiado, pero sí diré que la historia se refiere a Derek (Zoolander) y a Hansel (su compañero de fatigas interpretado por Owen Wilson) diez años más tarde. Aunque la última película terminó con una nota feliz, ha habido muchas cosas que no les han ido bien, sus vidas han cambiado y no son ya realmente importantes en un mundo que les ha sobrepasado". Además, el artista añadió que "Will Ferrell (que interpretaba al archienemigo Mugatu en la primera parte) está presente en el libreto y ya ha expresado su interés en participar".
Tales declaraciones se suman a las vertidas por Justin Theroux (guionista de 'Tropic Thunder' e 'Iron Man 2' y coguionista de esta secuela) en la pasada edición del Comic-Con, en las que aseguró que sería él el encargado de dirigirla y que en ella piensa contar también con Jonah Hill (el gordito de 'Supersalidos').
¿Habéis ensayado ya vuestra mirada acero azul?, porque, estad seguros, se va a poner de moda otra vez.
--
Lee el artículo original en GQ.com.
Muchos rumores y desmentidos después, Ben Stiller (director y protagonista de la primera parte) ha salido a la palestra a anunciar que el guión está terminado y entregado a los jerifaltes de Paramount. La pelota está, pues, en su tejado.
Muchos podrán decir que hasta que el proyecto no tenga el sí definitivo de quienes acoquinan, esta noticia solo juega en el terreno de la fantasía, pero si la da el New York Times como casi hecha, lo normal es que se lleve a cabo. De hecho ayer, el rotativo neoyorquino se hizo eco vía Geekosystem de las declaraciones del cómico en la sección de Moda de su web:
"Ahora el estudio tiene el guión y estamos en ese punto en el que esperamos a ver lo que quieren hacer. Ha pasado mucho tiempo y la mayor parte de los protagonistas de la primera parte se encuentran en Europa. No quiero avanzar demasiado, pero sí diré que la historia se refiere a Derek (Zoolander) y a Hansel (su compañero de fatigas interpretado por Owen Wilson) diez años más tarde. Aunque la última película terminó con una nota feliz, ha habido muchas cosas que no les han ido bien, sus vidas han cambiado y no son ya realmente importantes en un mundo que les ha sobrepasado". Además, el artista añadió que "Will Ferrell (que interpretaba al archienemigo Mugatu en la primera parte) está presente en el libreto y ya ha expresado su interés en participar".
Tales declaraciones se suman a las vertidas por Justin Theroux (guionista de 'Tropic Thunder' e 'Iron Man 2' y coguionista de esta secuela) en la pasada edición del Comic-Con, en las que aseguró que sería él el encargado de dirigirla y que en ella piensa contar también con Jonah Hill (el gordito de 'Supersalidos').
¿Habéis ensayado ya vuestra mirada acero azul?, porque, estad seguros, se va a poner de moda otra vez.
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17/01/2011
Aaron Sorkin, que estás en los cielos
Lo habíamos avisado. En realidad lo había avisado todo el mundo ya. 'La red social', película sobre la creación de Facebook, escrita por el Dios de los guionistas Aaron Sorkin (autor de las veneradísimas series 'El Ala Oeste de la Casa Blanca' y 'Studio 60' y consagrado ahora como autor de cine total) y materializada por el director más en racha de la década, David Fincher ('Zodiac', 'El curioso caso de Benjamin Button', 'Millennium US Version') se llevó el gato al agua. Más bien, cuatro gatos al agua, a saber: Mejor Drama, Director, Guión y Banda Sonora Original. Suyo es el cetro a la mejor cinta del año, éxito que seguro revalidará en unas pocas semanas con la concesión de los Oscars. Pocos años como éste un caballo ganador lo era tanto desde la salida (¿Dónde está ahora 'Origen'?).
Pero no nos pongamos pesaditos, que ayer, en la 68ª edición de los Globos de Oro, premios concedidos por la prensa extranjera afincada en los Estados Unidos, también salieron triunfadores una serie de artistas que venían contando, y mucho, en los últimos años y a los que las condecoraciones se les habían resistido todavía. Tal fue el caso de Colin Firth, irreprochable en su papel de Jorge VI en 'El discurso del Rey'. Compensa con su galardón el que podría haber ganado tranquilamente el pasado año debido a su papel en 'Un hombre soltero'. Otra finalmente reivindicada ha sido Natalie Portman, protagonista absoluta de 'Cisne Negro', la cinta más aterradoramente turbadora desde 'La mano que mece la cuna'. No esperen verla solo danzando cuando finalmente se estrene en España. La sangre tiene un papel destacado en la trama.
También nos alegramos del reconocimiento a Paul Giamatti por 'Barney's Version', irregular biopic de un editor litariario con Alzheimer en los últimos estadios de su vida, pero irreprochable desde el punto de vista interpretativo. Y por Christian Bale, camaleón a lo De Niro (Globo de Oro Honorífico, por cierto), que disfruta adelgazando y engordando para sus distintos papeles como un cerdo en su cochiquera. Su papel de entrenador ultraesmirriado en 'The Fighter' es buena prueba de ello.
La comedia indie de la temporada 'The Kids Are Alright' también se llevó buena parte de la tarta de premios a la que optaba. Esta bienintencionada cinta en pos de los derechos de las lesbianas contaba con las Annette Benning y Julianne Moore nominadas, pero había que elegir y finalmente fue la mujer de Warren Beatty la agraciada. Y la película, como mejor comedia. Más que suficiente botín para una película algo hinchada por el efecto bola de nieve de la crítica que la degustó por primera vez en el Festival de Berlín hace casi un año.
En cuanto al resto de categorías, destacar que 'Boardwalk Empire' y 'Glee' se mostraron imbatibles en las categorias televisivas a las que optaban (en drama y comedia, respectivamente) y que el casi desahuciado Al Pacino ha encontrado en TV ('No conoces a Jack') el favor que el cine viene negándole desde que dejara de hacer '¡Uha!'.
Dicen machaconamente que los Globos de Oro son la antesala de los Oscars y este año, por la corrección política de sus concesiones (más premio para 'Burlesque' -ganadora de la Mejor Canción- habría sido provocar), lo van a ser más que nunca. Y si no al tiempo. Al César lo que es del César y el Óscar para Sorkin, que es con mucho el tipo que mejor entiende esa cosa del ritmo, el tempo, la narrativa y demás mandangas emocionales que hacen palpitar a este incierto arte llamado cine.
-Lee la narración en directo de los premios que blogueó José María Clemente.
-Lee el enfoque musical de Fermín Zabalegui.
-Lee el particular ¿homenaje? de Álvaro Cortina a Robert de Niro, Globo de Oro honorífico.
-Pincha aquí para ver un vídeo resumen de la gala.
-A los 10 más elegantes puedes verlos aquí.
-Y estas son las bellezas que nos han enamorado.
A continuación, la lista completa de los premiados:
Mejor Película (Drama): 'La red social'
Mejor Película (Musical o Comedia): 'The Kids Are All Right'
Mejor Director: David Fincher, por 'La red social'
Mejor Guión: 'La red social' (Aaron Sorkin)
Mejor Actor (Drama): Colin Firth, por 'El discurso del rey'
Mejor Actriz (Drama): Natalie Portman, por 'Cisne negro'
Mejor Actor (Musical o Comedia): Paul Giamatti, por 'Barney's Version'
Mejor Actriz (Musical o Comedia): Annette Bening, por 'The Kids Are All Right'
Mejor Actor Secundario: Christian Bale, por 'The Fighter'
Mejor Actriz Secundaria: Melissa Leo, por 'The Fighter'
Mejor Película Extranjera: 'Hævnen' (Dinamarca)
Mejor Película de Animación: 'Toy Story 3'
Mejor BSO: 'La red social' (Trent Reznor, Atticus Ross)
Mejor Canción: Diane Warren ("You Haven't Seen The Last of Me"), de 'Burlesque'
Globo de Oro Honorífico: Robert de Niro
Mejor Serie TV (Drama): 'Boardwalk Empire'
Mejor Serie TV (Musical o Comedia): 'Glee'
Mejor Actor Serie (Drama): Steve Buscemi, por 'Boardwalk Empire'
Mejor Actriz Serie (Drama): Katey Sagal, por 'Hijos de la Anarquía'
Mejor Actor Serie (Musical o Comedia): Jim Parsons, por 'The Big Bang Theory'
Mejor Actriz Serie (Musical o Comedia): Laura Linney, por 'The Big C'
Mejor Actriz Secundaria Serie: Jane Lynch, por 'Glee'
Mejor Actor Secundario Serie: Chris Colfer, por 'Glee'
Mejor Actor en una Mini-Serie o Película hecha para TV: Al Pacino, por 'No conoces a Jack'
Mejor Actriz en una Mini-Serie o Película hecha para TV: Claire Danes, por 'Temple Grandin'
Mejor Miniserie o Película hecha para TV: 'Carlos'
Pero no nos pongamos pesaditos, que ayer, en la 68ª edición de los Globos de Oro, premios concedidos por la prensa extranjera afincada en los Estados Unidos, también salieron triunfadores una serie de artistas que venían contando, y mucho, en los últimos años y a los que las condecoraciones se les habían resistido todavía. Tal fue el caso de Colin Firth, irreprochable en su papel de Jorge VI en 'El discurso del Rey'. Compensa con su galardón el que podría haber ganado tranquilamente el pasado año debido a su papel en 'Un hombre soltero'. Otra finalmente reivindicada ha sido Natalie Portman, protagonista absoluta de 'Cisne Negro', la cinta más aterradoramente turbadora desde 'La mano que mece la cuna'. No esperen verla solo danzando cuando finalmente se estrene en España. La sangre tiene un papel destacado en la trama.
También nos alegramos del reconocimiento a Paul Giamatti por 'Barney's Version', irregular biopic de un editor litariario con Alzheimer en los últimos estadios de su vida, pero irreprochable desde el punto de vista interpretativo. Y por Christian Bale, camaleón a lo De Niro (Globo de Oro Honorífico, por cierto), que disfruta adelgazando y engordando para sus distintos papeles como un cerdo en su cochiquera. Su papel de entrenador ultraesmirriado en 'The Fighter' es buena prueba de ello.
La comedia indie de la temporada 'The Kids Are Alright' también se llevó buena parte de la tarta de premios a la que optaba. Esta bienintencionada cinta en pos de los derechos de las lesbianas contaba con las Annette Benning y Julianne Moore nominadas, pero había que elegir y finalmente fue la mujer de Warren Beatty la agraciada. Y la película, como mejor comedia. Más que suficiente botín para una película algo hinchada por el efecto bola de nieve de la crítica que la degustó por primera vez en el Festival de Berlín hace casi un año.
En cuanto al resto de categorías, destacar que 'Boardwalk Empire' y 'Glee' se mostraron imbatibles en las categorias televisivas a las que optaban (en drama y comedia, respectivamente) y que el casi desahuciado Al Pacino ha encontrado en TV ('No conoces a Jack') el favor que el cine viene negándole desde que dejara de hacer '¡Uha!'.
Dicen machaconamente que los Globos de Oro son la antesala de los Oscars y este año, por la corrección política de sus concesiones (más premio para 'Burlesque' -ganadora de la Mejor Canción- habría sido provocar), lo van a ser más que nunca. Y si no al tiempo. Al César lo que es del César y el Óscar para Sorkin, que es con mucho el tipo que mejor entiende esa cosa del ritmo, el tempo, la narrativa y demás mandangas emocionales que hacen palpitar a este incierto arte llamado cine.
-Lee la narración en directo de los premios que blogueó José María Clemente.
-Lee el enfoque musical de Fermín Zabalegui.
-Lee el particular ¿homenaje? de Álvaro Cortina a Robert de Niro, Globo de Oro honorífico.
-Pincha aquí para ver un vídeo resumen de la gala.
-A los 10 más elegantes puedes verlos aquí.
-Y estas son las bellezas que nos han enamorado.
A continuación, la lista completa de los premiados:
Mejor Película (Drama): 'La red social'
Mejor Película (Musical o Comedia): 'The Kids Are All Right'
Mejor Director: David Fincher, por 'La red social'
Mejor Guión: 'La red social' (Aaron Sorkin)
Mejor Actor (Drama): Colin Firth, por 'El discurso del rey'
Mejor Actriz (Drama): Natalie Portman, por 'Cisne negro'
Mejor Actor (Musical o Comedia): Paul Giamatti, por 'Barney's Version'
Mejor Actriz (Musical o Comedia): Annette Bening, por 'The Kids Are All Right'
Mejor Actor Secundario: Christian Bale, por 'The Fighter'
Mejor Actriz Secundaria: Melissa Leo, por 'The Fighter'
Mejor Película Extranjera: 'Hævnen' (Dinamarca)
Mejor Película de Animación: 'Toy Story 3'
Mejor BSO: 'La red social' (Trent Reznor, Atticus Ross)
Mejor Canción: Diane Warren ("You Haven't Seen The Last of Me"), de 'Burlesque'
Globo de Oro Honorífico: Robert de Niro
Mejor Serie TV (Drama): 'Boardwalk Empire'
Mejor Serie TV (Musical o Comedia): 'Glee'
Mejor Actor Serie (Drama): Steve Buscemi, por 'Boardwalk Empire'
Mejor Actriz Serie (Drama): Katey Sagal, por 'Hijos de la Anarquía'
Mejor Actor Serie (Musical o Comedia): Jim Parsons, por 'The Big Bang Theory'
Mejor Actriz Serie (Musical o Comedia): Laura Linney, por 'The Big C'
Mejor Actriz Secundaria Serie: Jane Lynch, por 'Glee'
Mejor Actor Secundario Serie: Chris Colfer, por 'Glee'
Mejor Actor en una Mini-Serie o Película hecha para TV: Al Pacino, por 'No conoces a Jack'
Mejor Actriz en una Mini-Serie o Película hecha para TV: Claire Danes, por 'Temple Grandin'
Mejor Miniserie o Película hecha para TV: 'Carlos'
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REPORTAJE
12/01/2011
Borja Cobeaga, Hombre GQ de la Semana
Borja Cobeaga tiene en cartel desde el pasado 5 de enero 'No controles', su segunda cinta como director. El donostiarra vuelve así a la carga con una delirante trama en la que el protagonista Unax Ugalde tratará de recuperar a su ex-novia (Alexandra Jiménez) durante la Nochevieja de 2010 en un hotel de carretera (con la ¿inestimable? ayuda de Julián López).
Si te reíste con 'Pagafantas', que sepas que 'No controles' supone su depurada reválida y un paso adelante en su evolución como comediante de referencia.
Ahora, sin más dilación, nuestro Hombre GQ de la semana nos descubre, sin control, los secretos de su éxito.
Si te reíste con 'Pagafantas', que sepas que 'No controles' supone su depurada reválida y un paso adelante en su evolución como comediante de referencia.
Ahora, sin más dilación, nuestro Hombre GQ de la semana nos descubre, sin control, los secretos de su éxito.
1.- Imprescindibles en tu armario
Unos Levi's. Durante años no llevé vaqueros pero ahora no visto otra cosa. Supongo que tendrá que ver con la crisis de los 30.
2.- Un complemento
Corbata. Me gusta llevarla porque es completamente inútil. Un cinturón te sujeta los pantalones, un reloj marca la hora... ¿Pero una corbata? Me encanta que no tenga sentido.
3.- ¿Sigues alguna rutina de imagen?
Suelo ir de negro o de gris. Las madres de mis amigos decían cuando era más joven que tenía pinta de seminarista. Supongo que por la educación jesuítica algo habrá de eso.
4.- Un referente de estilo
No creo que exista nadie más estiloso que Don Draper de "Mad Men". Aunque hay que tener tipín para ir así.
5.- Tu icono femenino
Virna Lisi saliendo de una tarta en 'Cómo matar a la propia esposa' de Richard Quine.
6.- Gadget sin el que no podrías vivir
Me he pasado a Mac recientemente. No entiendo cómo pude sobrevivir usando PC durante tantos años.
7.- ¿Utilizas redes sociales?
Tengo Facebook de manera intermitente.
8.- Una escapada de fin de semana
Lisboa, creo que es mi ciudad favorita.
9.- Tus mejores vacaciones
Otra vez Portugal. Oporto, la Nochevieja del 2009 al 2010.
10.- Una película
'Río Bravo' de Howard Hawks.
11.- Un libro
'El juego de Ripley' de Patricia Highsmith.
12.- ¿Qué estás leyendo actualmente?
El libro de Javier Cercas sobre el 23-F, 'Anatomía de un instante' y también todas las novelas de Sherlock Holmes. Me he comprado un tocho de Conan Doyle con el que cargo allá donde vaya.
13.- ¿Qué suena en tu Ipod?
Últimamente la banda sonora de 'Tron' de Daft Punk. Pero no dejo de oír lo mismo desde hace años: Joy Division, Interpol, LCD Soundsystem y Tindersticks.
14.- Tu programa de TV favorito
'Salvados', 'Mad Men', 'The Office' y 'Breaking Bad'.
15.- Un bar de copas
El In Dreams, en la calle San Mateo, en Madrid.
16.- Un restaurante
El Treze, en la calle San Bernardino. También Madrid.
17.- El mayor capricho que te has dado
Me acabo de mudar y me he comprado un escritorio bastante chulo. Siempre había trabajado en mesas funcionales y horribles pero ya era hora de darle a la tecla en un lugar más decente.
18.- Tu táctica de seducción
Supongo que, tristemente, la insistencia.
19.- El momento GQ de tu vida
Ser un hombre GQ del año 2009.
20.- ¿Qué tiene que tener un hombre GQ?
Personalidad. Que sea muy difícil que te confundan con otro.
21.- Un hombre GQ
Enric González.
Consulta las entrevistas con los anteriores hombres GQ de la semana:
Unos Levi's. Durante años no llevé vaqueros pero ahora no visto otra cosa. Supongo que tendrá que ver con la crisis de los 30.
2.- Un complemento
Corbata. Me gusta llevarla porque es completamente inútil. Un cinturón te sujeta los pantalones, un reloj marca la hora... ¿Pero una corbata? Me encanta que no tenga sentido.
3.- ¿Sigues alguna rutina de imagen?
Suelo ir de negro o de gris. Las madres de mis amigos decían cuando era más joven que tenía pinta de seminarista. Supongo que por la educación jesuítica algo habrá de eso.
4.- Un referente de estilo
No creo que exista nadie más estiloso que Don Draper de "Mad Men". Aunque hay que tener tipín para ir así.
5.- Tu icono femenino
Virna Lisi saliendo de una tarta en 'Cómo matar a la propia esposa' de Richard Quine.
6.- Gadget sin el que no podrías vivir
Me he pasado a Mac recientemente. No entiendo cómo pude sobrevivir usando PC durante tantos años.
7.- ¿Utilizas redes sociales?
Tengo Facebook de manera intermitente.
8.- Una escapada de fin de semana
Lisboa, creo que es mi ciudad favorita.
9.- Tus mejores vacaciones
Otra vez Portugal. Oporto, la Nochevieja del 2009 al 2010.
10.- Una película
'Río Bravo' de Howard Hawks.
11.- Un libro
'El juego de Ripley' de Patricia Highsmith.
12.- ¿Qué estás leyendo actualmente?
El libro de Javier Cercas sobre el 23-F, 'Anatomía de un instante' y también todas las novelas de Sherlock Holmes. Me he comprado un tocho de Conan Doyle con el que cargo allá donde vaya.
13.- ¿Qué suena en tu Ipod?
Últimamente la banda sonora de 'Tron' de Daft Punk. Pero no dejo de oír lo mismo desde hace años: Joy Division, Interpol, LCD Soundsystem y Tindersticks.
14.- Tu programa de TV favorito
'Salvados', 'Mad Men', 'The Office' y 'Breaking Bad'.
15.- Un bar de copas
El In Dreams, en la calle San Mateo, en Madrid.
16.- Un restaurante
El Treze, en la calle San Bernardino. También Madrid.
17.- El mayor capricho que te has dado
Me acabo de mudar y me he comprado un escritorio bastante chulo. Siempre había trabajado en mesas funcionales y horribles pero ya era hora de darle a la tecla en un lugar más decente.
18.- Tu táctica de seducción
Supongo que, tristemente, la insistencia.
19.- El momento GQ de tu vida
Ser un hombre GQ del año 2009.
20.- ¿Qué tiene que tener un hombre GQ?
Personalidad. Que sea muy difícil que te confundan con otro.
21.- Un hombre GQ
Enric González.
Consulta las entrevistas con los anteriores hombres GQ de la semana:
-Rodrigo Cortés (10-11-2010)
-Unax Ugalde (17-11-2010)
-Javier Fernández de Angulo (24-11-2010)
-Jesús Olmedo (01-12-2010)
-Fernando Andina (08-12-2010)
-Jonás Trueba (15-12-2010)
-Vincent Pérez (22-12-2010)
-Jacques Shu (29-12-2010)
-Gumersindo Lafuente y Borja Echevarria (05-01-11)
-Jonás Trueba (15-12-2010)
-Vincent Pérez (22-12-2010)
-Jacques Shu (29-12-2010)
-Gumersindo Lafuente y Borja Echevarria (05-01-11)
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10/01/2011
Auster compite con Auster
Paul Auster escribe una de las mejores narrativas contemporáneas que podamos degustar en todo tipo de librerías. Tan erudito que se puede considerar de culto, apareciendo en establecimientos de autor sin desatar desaires, y tan best seller desde su condecoración como Príncipe de Asturias de las Artes en 2006 que las grandes superficies lo colocan en las estanterías aledañas a Dan Brown. El neoyorquino es un autor capaz de conciliar las filias de todo el mundo. No es un gusto adquirido, entra como un vaso de agua.
De todos modos pasa algo con él de un tiempo a esta parte, y es que Auster compite con Auster. Por una parte quiere satisfacer a toda esa nómina de fans que, ebrios de su hipnótica cualidad de cuentista, esperan cada una de sus obras como el acontecimiento editorial de la temporada. El de Brooklyn es el mesías y sus títulos para Anagrama (si la editorial catalana fuera una cara, sería la suya), la Biblia anual. Por la otra, busca silenciosamente ese Nobel que uniría ambos mundos (el gafapasta y el realmente sesudo) con la misma fruición que Murakami. Pero ambos albergan un problema capital. Dos autores tan absolutamente en boca de todos (tan genuinamente pop) han de tener un discurso político propio para merecerlo en la misma época en que los suplementos literarios aún les dedican portadas.
Es por ello que desde ‘Brooklyn Follies’ (2005) tiene el 11-S, la guerra de Irak, el “Bush es un malnacido” y la recesión económica (en 'Sunset Park', su última novela, más que nunca) como mantras inspiradores de su torrente creador. Auster es un reconocido demócrata que no ha dudado en tomar partido y quiere que se le note. Es por ello que su literatura se ha vuelto ciertamente enfática en ese aspecto desde el atentado de las Torres Gemelas. Lejos queda la década de los 90, en la que como ningún otro representó la poesía de la contingencia. Enamorarse de alguien por una serie de afortunadas casualidades hizo de él padrino de muchas parejas anónimas.
Su discurso era siempre metaliterario, detectivesco, soñador y serendípico. Ahora su prosa peina canas grises, es más prolija en malsonancias y habla de una desnudez arrugada. Olvídense pues del glamour del antihéroe buscavidas. La artritis ingresa como parte fundamental dentro del elenco protagónico reservándose siempre importancia capital. Lo observamos claramente también en la última de sus creaciones, en la que, pese a que su 'main role' lo desempeña una especie de chatarrero que lidia con la treintena, los padres de este (e incluso los amigos de los mismos) son piedra de toque imprescindible para el transcurso de la trama. De hecho, incluso la relación que establecen el joven Miles y su novia Pilar (12 años menor y aún en el instituto) recuerda indefectiblemente a la figura del viejo verde.
No obstante, no debemos lamentarnos del nivel que ofrece Auster en la actualidad, ya que su pulcritud omnisciente sigue siendo un ejemplo de clarividencia, pero sí vemos cierto capricho en la estructura, cuando se empeña en despedazar su relato diseccionando las distintas personalidades de sus criaturas como forma de autoentretenimiento. Con todas sus irregularidades y bajones creativos (en el mejor de los casos ya solo podemos recuperar un libro sobresaliente de cada cuatro de los suyos -así que, si 'Invisible' (2009) gue bueno, nos esperan aún dos regulares) debemos seguir dando cierto pábulo a un hombre empeñado en escribir una novela al mes.
Quien sabe, quizá sea como Bioy Casares, que en los albores de su muerte decidió dar salida a toda su creación en forma de microcuentos porque le parecía egoísta llevarse consigo tantas buenas ideas a la tumba.
Auster, el Starbucks de los novelistas, deja siempre un sabor de relativa satisfacción tras cada una de sus páginas superadas, pero también ese regusto amargo al modo del profesor Grady Tripp de ‘Jóvenes prodigiosos’ o del actual Woody Allen, que escriben “porque pueden”. Esperemos que contemporice de aquí en adelante, que piense menos en la forma, aún inmaculada, y más en el fondo. No en el alambique, sino en ir de un punto A a un punto B de manera preciosamente catártica (como nos enamoró), y no ser precioso en su desarrollo para, después de todo, volver de nuevo a A.
De todos modos pasa algo con él de un tiempo a esta parte, y es que Auster compite con Auster. Por una parte quiere satisfacer a toda esa nómina de fans que, ebrios de su hipnótica cualidad de cuentista, esperan cada una de sus obras como el acontecimiento editorial de la temporada. El de Brooklyn es el mesías y sus títulos para Anagrama (si la editorial catalana fuera una cara, sería la suya), la Biblia anual. Por la otra, busca silenciosamente ese Nobel que uniría ambos mundos (el gafapasta y el realmente sesudo) con la misma fruición que Murakami. Pero ambos albergan un problema capital. Dos autores tan absolutamente en boca de todos (tan genuinamente pop) han de tener un discurso político propio para merecerlo en la misma época en que los suplementos literarios aún les dedican portadas.
Es por ello que desde ‘Brooklyn Follies’ (2005) tiene el 11-S, la guerra de Irak, el “Bush es un malnacido” y la recesión económica (en 'Sunset Park', su última novela, más que nunca) como mantras inspiradores de su torrente creador. Auster es un reconocido demócrata que no ha dudado en tomar partido y quiere que se le note. Es por ello que su literatura se ha vuelto ciertamente enfática en ese aspecto desde el atentado de las Torres Gemelas. Lejos queda la década de los 90, en la que como ningún otro representó la poesía de la contingencia. Enamorarse de alguien por una serie de afortunadas casualidades hizo de él padrino de muchas parejas anónimas.
Su discurso era siempre metaliterario, detectivesco, soñador y serendípico. Ahora su prosa peina canas grises, es más prolija en malsonancias y habla de una desnudez arrugada. Olvídense pues del glamour del antihéroe buscavidas. La artritis ingresa como parte fundamental dentro del elenco protagónico reservándose siempre importancia capital. Lo observamos claramente también en la última de sus creaciones, en la que, pese a que su 'main role' lo desempeña una especie de chatarrero que lidia con la treintena, los padres de este (e incluso los amigos de los mismos) son piedra de toque imprescindible para el transcurso de la trama. De hecho, incluso la relación que establecen el joven Miles y su novia Pilar (12 años menor y aún en el instituto) recuerda indefectiblemente a la figura del viejo verde.
No obstante, no debemos lamentarnos del nivel que ofrece Auster en la actualidad, ya que su pulcritud omnisciente sigue siendo un ejemplo de clarividencia, pero sí vemos cierto capricho en la estructura, cuando se empeña en despedazar su relato diseccionando las distintas personalidades de sus criaturas como forma de autoentretenimiento. Con todas sus irregularidades y bajones creativos (en el mejor de los casos ya solo podemos recuperar un libro sobresaliente de cada cuatro de los suyos -así que, si 'Invisible' (2009) gue bueno, nos esperan aún dos regulares) debemos seguir dando cierto pábulo a un hombre empeñado en escribir una novela al mes.
Quien sabe, quizá sea como Bioy Casares, que en los albores de su muerte decidió dar salida a toda su creación en forma de microcuentos porque le parecía egoísta llevarse consigo tantas buenas ideas a la tumba.
Auster, el Starbucks de los novelistas, deja siempre un sabor de relativa satisfacción tras cada una de sus páginas superadas, pero también ese regusto amargo al modo del profesor Grady Tripp de ‘Jóvenes prodigiosos’ o del actual Woody Allen, que escriben “porque pueden”. Esperemos que contemporice de aquí en adelante, que piense menos en la forma, aún inmaculada, y más en el fondo. No en el alambique, sino en ir de un punto A a un punto B de manera preciosamente catártica (como nos enamoró), y no ser precioso en su desarrollo para, después de todo, volver de nuevo a A.
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05/01/2011
Gumersindo Lafuente y Borja Echevarría, Hombres GQ de la Semana
Gumersindo Lafuente y Borja Echevarría, adjunto al director y subdirector de El País respectivamente, y responsables de su versión online, saben de qué va esto de internet. Convirtieron a elmundo.es en líder mundial de la información en español antes de su marcha, hicieron que un portal indie como soitu.es llegara a estar en boca de todos hasta su desaparición en octubre de 2009, y a comienzos de 2010 tomaron las riendas del proyecto que les ilusiona actualmente: hacer que la cabecera de Prisa alcance la hegemonía también en el sector digital.
Innovaciones como la red social Eskup y sus recientemenete lanzadas aplicaciones para iPad y Blackberry hablan de un espíritu inquieto en lo profesional, carácter que tiene reflejo en lo personal como demuestran en este cuestionario que les proclama ex aequo Hombres GQ de la Semana.
Innovaciones como la red social Eskup y sus recientemenete lanzadas aplicaciones para iPad y Blackberry hablan de un espíritu inquieto en lo profesional, carácter que tiene reflejo en lo personal como demuestran en este cuestionario que les proclama ex aequo Hombres GQ de la Semana.
1.- Las prendas esenciales de tu armario.
GUMERSINDO LAFUENTE: Vaqueros (no soy demasiado exigente) y jerseys finos de lana (en esto sí lo soy).
BORJA ECHEVARRÍA: Jeans azules y negros de Acne, una chaqueta negra de un botón, viejos chubasqueros y muchas camisetas.
2.- Un accesorio.
G.L: Relojes. No hace falta que sean caros, pero también me gustan.
B.E: Un tarjetero de goma que me trajeron de Japón.
3.- ¿Sigues alguna rutina de imagen?
G.L: No, bueno, en fin, ahora me preocupa el pelo.
B.E: Cada vez menos. Afeitarme los fines de semana, cuando tengo tiempo, y que un amigo me corte el pelo de vez en cuando.
4.- Un referente de estilo.
G.L: Lo tenía y acabo de perderlo.
B.E: El concepto detrás de Sportivo, Mini y Duke, tres tiendas junto al cuartel de Conde Duque en Madrid creación de Goyo y Óscar.
5.- Un icono femenino.
G.L: La Rebecca Hall de 'Frost contra Nixon' y siempre Marilyn Monroe.
B.E: Robin Wright. ¿Solo puedo decir una?
6.- Un gadget sin el que no podrías vivir.
G.L: Todos los gadget son prescindibles, pero si tengo que quedarme con uno, el iPhone.
B.E: Un iPhone.
7.- ¿Utilizas las redes sociales?
G.L: Soy adicto a Twitter y en el trabajo a Eskup.
B.E: Twitter y Eskup, la red social de El País.
8.- Una escapada de fin de semana.
G.L: A mi casa de Segovia en invierno, con frío, con nieve, un buen vino, un amor y una buena chimenea. Muy clásico.
B.E: A Tarifa, Hotel Hurricane.
9.- Tus mejores vacaciones.
G.L: Las próximas.
B.E: Koh Lanta en Tailandia con salto a Camboya. Y siempre Tarifa.
10.- Una película.
G.L: 'Pulp Fiction', de Quentin Tarantino.
B.E: 'Carros de fuego', de Hugh Hudson.
11.- Un libro.
G.L: Breve y poderoso: 'Pedro Páramo', de Juan Rulfo.
B.E: 'A sangre fría', de Truman Capote.
12.- ¿Qué estás leyendo en estos momentos?
G.L: Acabo de terminar 'Juliet, desnuda', de Nick Hornby.
B.E: Siempre dos, uno para aprender ('Newsonomics: twelve new trends that will shape the news you get', de Ken Doctor) y otro para disfrutar ('Calle de los maleficios', de Jacques Yonnet, por recomendación de @descodificador)
13.- ¿Qué suena en tu iPod?
G.L: No tengo. En mi spotify suena ahora mismo Lucinda Williams.
B.E: Suena poco, pero ahora Zenet, Barbara, Kevin Johansen, Nina Simone y siempre algún clásico hortera italiano.
14.- Tu programa de televisión favorito.
G.L: 'Los Soprano'.
B.E: 'Informe Robinson'.
15.- Un bar de copas.
G.L: El Cock en Madrid y el Dry Martini en Barcelona.
B.E: La Realidad, en Madrid.
16.- Un restaurante.
G.L: El Kabuki de la calle Presidente Carmona en Madrid.
B.E: Las Rejas, en Bolonia.
17.- El capricho más grande que te has dado.
G.L: Ir a México diez veces en un año; por una mujer, claro.
B.E: Hacerme socio de un club de tenis.
18.- Tu táctica de seducción.
G.L: Mirar de frente. Es peligroso, hay que estar muy seguro.
B.E: En general soy poco táctico. La improvisación.
19.- El momento GQ de tu vida.
G.L: No me puedo quejar, he tenido grandes momentos. ¿El GQ? Ese creo que está por llegar.
B.E: Siempre lo próximo. Miro demasiado poco hacia atrás.
20.- ¿Qué debería tener todo hombre GQ?
G.L: Supongo que lo mismo que cualquier hombre o mujer: sensibilidad, paciencia, respeto, un punto de ambición y un mucho de generosidad. Y perseverancia.
B.E: Humildad, criterio, valentía, honestidad, esfuerzo y creatividad.
21.- Un hombre GQ.
G.L: Qué difícil encontrar a alguien que sea capaz de cumplir el perfil descrito en la respuesta anterior.
B.E: David Remnick.
Consulta las entrevistas con los anteriores hombres GQ de la semana:
-Rodrigo Cortés (10-11-2010)
-Unax Ugalde (17-11-2010)
-Javier Fernández de Angulo (24-11-2010)
-Jesús Olmedo (01-12-2010)
-Fernando Andina (08-12-2010)
-Jonás Trueba (15-12-2010)
-Vincent Pérez (22-12-2010)
-Jacques Shu (29-12-2010)
-Jonás Trueba (15-12-2010)
-Vincent Pérez (22-12-2010)
-Jacques Shu (29-12-2010)
04/01/2011
Julián López, los chistes y el 'humor inteligente'
La razón por la que no me puedo sentar a ver las mismas películas, las mismas series o los mismos programas de humor con mi novia o mis padres que con mis amigotes es que no se ríen de las mismas cosas. El cacaculopedopís, pese a que ya no hace que se me desencaje la mandíbula como cuando era crío, sigue funcionando en determinados contextos pasado por cierto tamiz. Hablo de 'South Park' o 'Jackass'. Hablo también de los 'stand up comedians' afroamericanos.
Por su parte, los exponentes del humor absurdo (muchas veces incomprendido, aunque algo más socialmente aceptado que la transgresión escatológica) se remontan a Gómez de la Serna y acaban en 'Muchachada Nui' pasando por todo tipo de grises. Y tampoco agradan a la gran masa, aunque sí están calando en nichos femeninos ligados a la alta cultura desde que los manchegos con la denominación de origen más marcada desde El Quijote comenzaron a saturar las redes sociales.
Por su parte, los exponentes del humor absurdo (muchas veces incomprendido, aunque algo más socialmente aceptado que la transgresión escatológica) se remontan a Gómez de la Serna y acaban en 'Muchachada Nui' pasando por todo tipo de grises. Y tampoco agradan a la gran masa, aunque sí están calando en nichos femeninos ligados a la alta cultura desde que los manchegos con la denominación de origen más marcada desde El Quijote comenzaron a saturar las redes sociales.
Al margen de las distintas sensibilidades que manejamos hombres y mujeres, no parece haber un motivo objetivo por el que los varones riamos más con el absurdo que las mujeres, y más si tenemos en cuenta que muchas veces este surrealismo se ha tachado de humor inteligente (sabemos, transigimos y aceptamos que ellas tienen la cabeza más en su sitio). Quizá una de las razones es que ellas manejan más la parte emocional y la complicidad carnal cuando nosotros somos más de buscar la explosión espontánea y la camaradería derivada de una buena comilona, un partido de fútbol y una botella de cerveza helada.
Para introducir algo de luz en tan fascinante foro entrevistamos a Julián López (‘Museo Coconut’), quien tampoco sabe diferenciar entre lo que gusta a hombres y mujeres, aunque sí tiene una opinión muy autorizada acerca de lo que se considera humor inteligente y humor de chistes (lo que no sería equivalente directo, pero sí cercano a la vulgaridad), pues Juancarlitros, protagonista de ‘No controles’ (estreno 5 de enero) y último alter ego de Julián, es exponente de lo segundo cuando él en su vida Nui hace gala de lo contrario.
“Aunque provengo del 'stand up', pocas veces me baso en el chiste puro como los grandes contadores de toda la vida. Yo voy más en otra línea, en la de perderme y meterme en jardines”, nos explica.
Cómo funciona un chiste
“Lo fundamental para que un chiste tradicional tenga gracia -ahonda- es que comience de manera interesante, tenga un desarrollo gracioso y acabe con la famosa 'punch-line', la que te descoloca y te hace reír”. No es fácil de conseguir, pero Julián (o Juancarlitros, a gusto del consumidor) tiene un truco: donde no llegue la locuacidad, bien está un grito u onomatopeya inesperada. Nada de humor gestual. Siempre se preferirá un buen berreo que descoloque a un levantamiento de ceja sutil. Todo muy La Mancha style. “El chiste se ha utilizado siempre porque es efectivo. De hecho, Juancarlitros lo utiliza constantemente porque sabe que funciona”.
El desvarío erudito
Por el contrario, el humor inteligente, o surrealista, o Nui (respaldemos el adjetivo, a estas alturas lo merecen) no está muy delimitado y bebe de muchas fuentes. "Creo que la crítica ha querido llamarlo inteligente porque maneja un montón de referencias culturales extraídas de la literatura, la música o el cine. Es, por lo general, algo más elaborado, tiende a lo errático y a veces se sale de madre".
Y entre medias...
Pero hay híbridos, como Chiquito de la Calzada, que sobre la base de un chiste al uso monta toda una elaborada parafernalia. Otro ejemplo -más directo imposible- de la comunión entre ambos mundos es el préstamo que hace el Julián de 'Smonka' (tirando de absurdo anabolizado) a Juancarlitros en 'No controles', al entonar de nuevo el célebre chiste de la barra de pan.
Pero si hay que elegir, Julián lo tiene claro: “No se puede”. “Sería injusto y, pese a que yo me sienta más a gusto desbarrando y no ciñéndome a una estructura sin estructura, al modo de Faemino y Cansado, no quiero decir que eso sea mejor que los chistes de libro de ‘No te rías que es peor’”.
De cualquier modo, ortodoxo o alternativo, encorsetado o libre, nuevo o tradicional, lo que importa es reír, lo que no es nada difícil de conseguir si vais al cine a partir de este miércoles a ver cómo Julián López trasciende todos sus anteriores registros para convertirse en la máquina de hacer disfrutar. Esperemos que los de la Academia de Cine tengan más sentido del humor que en otras ocasiones y no le regateen la nominación al mejor secundario a la que todas las quinielas dicen que opta.
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Lee el artículo original en GQ.com
Para introducir algo de luz en tan fascinante foro entrevistamos a Julián López (‘Museo Coconut’), quien tampoco sabe diferenciar entre lo que gusta a hombres y mujeres, aunque sí tiene una opinión muy autorizada acerca de lo que se considera humor inteligente y humor de chistes (lo que no sería equivalente directo, pero sí cercano a la vulgaridad), pues Juancarlitros, protagonista de ‘No controles’ (estreno 5 de enero) y último alter ego de Julián, es exponente de lo segundo cuando él en su vida Nui hace gala de lo contrario.
“Aunque provengo del 'stand up', pocas veces me baso en el chiste puro como los grandes contadores de toda la vida. Yo voy más en otra línea, en la de perderme y meterme en jardines”, nos explica.
Cómo funciona un chiste
“Lo fundamental para que un chiste tradicional tenga gracia -ahonda- es que comience de manera interesante, tenga un desarrollo gracioso y acabe con la famosa 'punch-line', la que te descoloca y te hace reír”. No es fácil de conseguir, pero Julián (o Juancarlitros, a gusto del consumidor) tiene un truco: donde no llegue la locuacidad, bien está un grito u onomatopeya inesperada. Nada de humor gestual. Siempre se preferirá un buen berreo que descoloque a un levantamiento de ceja sutil. Todo muy La Mancha style. “El chiste se ha utilizado siempre porque es efectivo. De hecho, Juancarlitros lo utiliza constantemente porque sabe que funciona”.
El desvarío erudito
Por el contrario, el humor inteligente, o surrealista, o Nui (respaldemos el adjetivo, a estas alturas lo merecen) no está muy delimitado y bebe de muchas fuentes. "Creo que la crítica ha querido llamarlo inteligente porque maneja un montón de referencias culturales extraídas de la literatura, la música o el cine. Es, por lo general, algo más elaborado, tiende a lo errático y a veces se sale de madre".
Y entre medias...
Pero hay híbridos, como Chiquito de la Calzada, que sobre la base de un chiste al uso monta toda una elaborada parafernalia. Otro ejemplo -más directo imposible- de la comunión entre ambos mundos es el préstamo que hace el Julián de 'Smonka' (tirando de absurdo anabolizado) a Juancarlitros en 'No controles', al entonar de nuevo el célebre chiste de la barra de pan.
Pero si hay que elegir, Julián lo tiene claro: “No se puede”. “Sería injusto y, pese a que yo me sienta más a gusto desbarrando y no ciñéndome a una estructura sin estructura, al modo de Faemino y Cansado, no quiero decir que eso sea mejor que los chistes de libro de ‘No te rías que es peor’”.
De cualquier modo, ortodoxo o alternativo, encorsetado o libre, nuevo o tradicional, lo que importa es reír, lo que no es nada difícil de conseguir si vais al cine a partir de este miércoles a ver cómo Julián López trasciende todos sus anteriores registros para convertirse en la máquina de hacer disfrutar. Esperemos que los de la Academia de Cine tengan más sentido del humor que en otras ocasiones y no le regateen la nominación al mejor secundario a la que todas las quinielas dicen que opta.
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03/01/2011
Sin fumar, ¿cómo vamos a ligar?
La madrugada del domingo 2 de enero (cuando la noche de Año Nuevo se confundía con el amanecer del día siguiente) pedí un combinado en un bar de copas aledaño a mi casa en el instante exacto en que una amiga periodista fue a encenderse un pito. La camarera, hasta aquel día permisiva, me quitó toda su atención, sorteó la barra dando un triple salto mortal y se abalanzó sobre ella para advertirle que ni de coña calmaría su sed de humo, al menos no en su garito. Ella era LA LEY.
La improvisada sheriff, hacia la que no guardo rencor alguno por entender que aquella antipática labor era parte fundamental para la obtención de su sueldo, se convirtió de repente en un gran hermano todopoderoso. Ahora, mi opinión humilde al respecto es que la nueva legislación va a acabar con la raza humana. Lo expondré de modo sencillo:
La gente va a los bares a pillar. La media nacional de machos alejada del modelo de conducta GQ* no es graciosa, extrovertida ni especialmente culta, así que liga por el jepo, ligan por la pose. El jepo es el que te ha dado Dios y punto final. Te puedes dejar barba o patillas, raparte el pelo si estás empezando a parecerte a Pedro Reyes con esas greñas que me llevas o fornirte en el gimnasio de tu barrio hasta que los dorsales no te dejen juntar los brazos con el tronco, pero eso solo puede embellecerte de un modo vacío y superficial, como una princesa de Disney.
La verdadera hermosura deriva directamente de la postura, de la manera de estar, de la promesa de peligrosidad, del sentimiento indudable de que no hay nadie que mole más que tú en el bar. Y eso te lo da tu pito en ristre. Más matrimonios han surgido de un buen pito en ristre que de un piropo elaborado. Si no, mirad a Don Draper. Mirad a Humphrey.
Así que, exceptuando a George Clooney, que tiene Nespressos por castigo y sabe sobornar con ellas a las muy muy cafeteras, los demás debemos (debíamos, sniff) valernos de las patillas, del moderado piquito de oro y del pitillo, tres herramientas muchas veces insuficientes que ahora se han quedado solo en las dos primeras.
Conclusión razonada: Si no fumas, no ligas; si no ligas, no te enamoras; si no te enamoras, no procreas; y, si no procreas, el mundo se acaba.
Y luego está la ansiedad.
Ahora, para que este artículo sirva de algo a las huestes, le daremos una pátina de practicidad mediante la proposición de una serie de consejos retóricos o formas de abordar a las diosas nocturnas en vez del habitual “¿Tienes lumbre, aparte de en los ojos, perla?” o “¿Me darías uno de tus rubios, morena?”.
Descartados los 'trending topics' ahumados relacionados con el mundo del ligoteo casual, proponemos algunas tácticas de abordaje de nuevo cuño:
-"¿Tienes un kleenex?" Porque es de las pocas cosas gratuitas que puedes pedir al margen de un pitillo y que, por su escaso precio, no duele desprenderse de ello. La pega es que te convierte en mocoso o en llorica. Si la opción es A, los mocos le pueden hacer sospechar que estás acatarrado, con lo que tus posibilidades de intercambiar fluidos disminuyen de forma directamente proporcional a su grado de hipocondría. Si por el contrario la reconduces hacia el glamouroso mundo de la alergia, puede que tengáis un bien abonado tema de conversación entre manos.
-"¿Tienes una aspirina?" Las razones de tal petición son semejantes a las del apartado anterior. Nadie es tan rata de racanear la unidad estándar sanitaria si ve a algún desvalido al lado. El contra en este caso es el desconcierto que provoca el ver a alguien bebiendo como si el mundo se fuera a acabar y tomando pastillas analgésicas al mismo tiempo con el fin de contrarrestar la resaca antes incluso de que esta ocurra. Lo que ganas en previsor (potencial marido protector de los suyos) lo pierdes por friki.
-Invitar a copas indiscriminadamente y sin preguntar. "Hola, me llamo Fulanito y he pensado en que este whisky que te traigo rima con el color de tu cabello". Es un argumento válido, qué duda cabe. Además ayuda a que vean que no temes llevar las riendas, a sostenerlas económicamente y a proveerlas de alimento y bebida cuando así lo requieran. Además si beben un licor de tu agrado es muy probable que tengáis mucho en común. Amad a las consumidoras de gintonic: son 'classy'. Sospechad de las que beban Licor 43. Llevarán a la suegra a vivir a casa a la mínima de cambio.
Trágica conclusión metaperiodística: Consultadas algunas damas de la redacción previa publicación online de este artículo, nos confirman que antes de que funcione cualquiera de las anteriores frases hechas con ejemplar femenino alguno -y lo que sigue es literal- “se congelarán las llamas del infierno”. Así pues, valorad mi buena intención y consagrad todos vuestros esfuerzos a conseguir el dibujo de patillas más seductor que se os ocurra.
*Tú que lees GQ no deberías pagar mis humos. A ti no te pasa esto de los periodos de barbecho sentimental porque eres listo, culto y sofisticado, pero entiende que a veces pagan justos por pecadores, como cuando los jugadores de fútbol que están en el banquillo reciben las iras del entrenador porque el delantero titular ha fallado un gol cantado.
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Lee el artículo original en GQ.com.
La improvisada sheriff, hacia la que no guardo rencor alguno por entender que aquella antipática labor era parte fundamental para la obtención de su sueldo, se convirtió de repente en un gran hermano todopoderoso. Ahora, mi opinión humilde al respecto es que la nueva legislación va a acabar con la raza humana. Lo expondré de modo sencillo:
La gente va a los bares a pillar. La media nacional de machos alejada del modelo de conducta GQ* no es graciosa, extrovertida ni especialmente culta, así que liga por el jepo, ligan por la pose. El jepo es el que te ha dado Dios y punto final. Te puedes dejar barba o patillas, raparte el pelo si estás empezando a parecerte a Pedro Reyes con esas greñas que me llevas o fornirte en el gimnasio de tu barrio hasta que los dorsales no te dejen juntar los brazos con el tronco, pero eso solo puede embellecerte de un modo vacío y superficial, como una princesa de Disney.
La verdadera hermosura deriva directamente de la postura, de la manera de estar, de la promesa de peligrosidad, del sentimiento indudable de que no hay nadie que mole más que tú en el bar. Y eso te lo da tu pito en ristre. Más matrimonios han surgido de un buen pito en ristre que de un piropo elaborado. Si no, mirad a Don Draper. Mirad a Humphrey.
Así que, exceptuando a George Clooney, que tiene Nespressos por castigo y sabe sobornar con ellas a las muy muy cafeteras, los demás debemos (debíamos, sniff) valernos de las patillas, del moderado piquito de oro y del pitillo, tres herramientas muchas veces insuficientes que ahora se han quedado solo en las dos primeras.
Conclusión razonada: Si no fumas, no ligas; si no ligas, no te enamoras; si no te enamoras, no procreas; y, si no procreas, el mundo se acaba.
Y luego está la ansiedad.
Ahora, para que este artículo sirva de algo a las huestes, le daremos una pátina de practicidad mediante la proposición de una serie de consejos retóricos o formas de abordar a las diosas nocturnas en vez del habitual “¿Tienes lumbre, aparte de en los ojos, perla?” o “¿Me darías uno de tus rubios, morena?”.
Descartados los 'trending topics' ahumados relacionados con el mundo del ligoteo casual, proponemos algunas tácticas de abordaje de nuevo cuño:
-"¿Tienes un kleenex?" Porque es de las pocas cosas gratuitas que puedes pedir al margen de un pitillo y que, por su escaso precio, no duele desprenderse de ello. La pega es que te convierte en mocoso o en llorica. Si la opción es A, los mocos le pueden hacer sospechar que estás acatarrado, con lo que tus posibilidades de intercambiar fluidos disminuyen de forma directamente proporcional a su grado de hipocondría. Si por el contrario la reconduces hacia el glamouroso mundo de la alergia, puede que tengáis un bien abonado tema de conversación entre manos.
-"¿Tienes una aspirina?" Las razones de tal petición son semejantes a las del apartado anterior. Nadie es tan rata de racanear la unidad estándar sanitaria si ve a algún desvalido al lado. El contra en este caso es el desconcierto que provoca el ver a alguien bebiendo como si el mundo se fuera a acabar y tomando pastillas analgésicas al mismo tiempo con el fin de contrarrestar la resaca antes incluso de que esta ocurra. Lo que ganas en previsor (potencial marido protector de los suyos) lo pierdes por friki.
-Invitar a copas indiscriminadamente y sin preguntar. "Hola, me llamo Fulanito y he pensado en que este whisky que te traigo rima con el color de tu cabello". Es un argumento válido, qué duda cabe. Además ayuda a que vean que no temes llevar las riendas, a sostenerlas económicamente y a proveerlas de alimento y bebida cuando así lo requieran. Además si beben un licor de tu agrado es muy probable que tengáis mucho en común. Amad a las consumidoras de gintonic: son 'classy'. Sospechad de las que beban Licor 43. Llevarán a la suegra a vivir a casa a la mínima de cambio.
Trágica conclusión metaperiodística: Consultadas algunas damas de la redacción previa publicación online de este artículo, nos confirman que antes de que funcione cualquiera de las anteriores frases hechas con ejemplar femenino alguno -y lo que sigue es literal- “se congelarán las llamas del infierno”. Así pues, valorad mi buena intención y consagrad todos vuestros esfuerzos a conseguir el dibujo de patillas más seductor que se os ocurra.
*Tú que lees GQ no deberías pagar mis humos. A ti no te pasa esto de los periodos de barbecho sentimental porque eres listo, culto y sofisticado, pero entiende que a veces pagan justos por pecadores, como cuando los jugadores de fútbol que están en el banquillo reciben las iras del entrenador porque el delantero titular ha fallado un gol cantado.
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Lee el artículo original en GQ.com.











