4 ago. 2010

Los osos pardos, esos animales tan nobles a la par que hijosdeputa

Timmy Treadwell y su amigo silvestre.

Este blog no es un diván ni tenéis porque aguantar mis exabruptos autobiográficos, pero os reconoceré algo: tenía una laguna reciente en cuanto a Werner Herzog que esta semana he intentado solventar en cierto modo. La primera de mis asignaturas pendientes era 'Grizzly Man' (2005), que es la historia de un surfista cocainómano y alcohólico que después de una epifanía borracha decide que su misión salvífica en la Tierra ha de ser cuidar a los osos pardos de Alaska. Él, que pensaba que los salvajes páramos del norte eran la Aldea del Arce.

Es como si yo me desengancho de las Oreo y decido que me quiero hacer guardia de seguridad en la Complutense las noches de botellón. ¿Creéis que los corchos donde se cuelgan los carteles de "Busco piso" y "Vendo apuntes" me agradecerán que la gente no les vomite calimocho encima? La respuesta es: "Como a los osos pardos de Timothy Treadwell, se la suda". Y eso es lo que se desprende del documental de Herzog, lo que empezaba siendo la sentida hagiografía de un hombre sonado de tanta farla acaba por tornarse en el retrato de un iluminado con el que, tras 100 minutos, ya cuesta empatizar. (Su padre cuenta que la razón por la que Timothy perdió definitivamente la chinutra fue porque Woody Harrelson, y no él, se hizo en el casting con el papel de cantinero en 'Cheers').

Normal que Timmy desbarre tras 100 horas de grabación (NO ES SPOILER: tal metraje es el que se encontró junto a sus restos, que al final el tío muere porque un oso se le come la puta cabeza) y acabe palpando cálida caca de oso y diciendo que la ama (la caca) porque estaba dentro de una osa a la que ama porque ÉL ES EL AMANTE Y PROTECTOR DE LOS OSOS (aunque nunca nos enteremos de qué les está protegiendo). Las repeticiones no son torpezas mías, y creo que tampoco suyas. Me parece que está homenajeando a Roberto Iniesta.

Siempre he odiado la forma condescendiente con la que tenemos la manía de dirigirnos a los bebés, poniendo voz de bebé nosotros, como si el estar cerca de una criatura de reducido tamaño nos hiciera involucionar psicológicamente por empatía, cuando son ellos los que deberían aprender a pedir las cosas por su nombre cuanto antes. Pues bien, Tim hace lo mismo con los osos. "Amigo, amiguito, TE QUIEEEERO".

Treadwell, egocéntrico como pocos, utiliza sus grabaciones para hacer autobombo de su labor social y de lo buena persona que es, de lo que podría ofrecer a las mujeres si éstas fueran capaces de mirar en el interior de su abismo (hablo, desde luego, en tono metafórico). Un rubio gentilhombre con entradas bien disimuladas, como dicen algunos de sus amigos en este epitafio filmado. Se nota que Herzog se cansa, y yo me canso, pero ello no resta un ápice de interés a un biopic documental de gran pulso cuya reverberación enfática tiene un cometido chistoso.

Para Bale, interpretar es sinónimo de adelgazar y dejarse barba.

'Rescue dawn (Rescate al amanecer)' (2006), por su parte, es una mezcla entre 'Gerry', 'El cazador' y 'La gran evasión'. Protagoniza un tarado de talla superlativa, Christian Bale, digno actor del método instaurado por Klaus Kinski. Habla de la epopeya de un hombre contra la naturaleza, los charlies, la inanición y la locura. Solo aún acompañado de otros. El ritmo es lento y desesperado. Herzog, que rueda con dos duros, parece disfrutar como un cerdo en la mierda dejando una impronta descuidada muy dogma.

PD. Sale Steve Zahn como coprotagonista. Zahn está en TODOS los fregados. Creo que tiene el síndrome del autónomo.

Barra libre de histrionismo, Nic.

La última dosis (atentos a lo adecuado de la terminología empleada) es 'Teniente corrupto' (2009), el remake de la cinta en la que Harvey Keitel enseñaba la chorra (nada nuevo bajo el sol). Gracioso y definitorio del carácter del perroloco alemán es que cuando explicó en rueda de prensa qué era lo que le había interesado de la obra original, Herzog no se acordaba de que el director de la misma había sido Abel Ferrara.

Entrando un poco en harina, ¿recordáis el Nic Cage más pasado de siempre? ¿el de 'Corazón salvaje'? Multiplicadlo por 100 y aún así no estaréis cerca. 'Teniente corrupto' es una película de atmósfera cuyo guión sólo llamó la atención a Herzog, lo podría jurar, porque tendría la oportunidad de situar cámaras subjetivas a lomos de los cocodrilos, mero atrezzo ambiental, pero muy adecuado por situarse la acción en la Nueva Orleans post Katrina (se echa de menos aquí a Steve Zahn repitiendo su papel de 'Treme': estaría rodando 'Treme').

Lo que digo, todo un catálogo de desbarres con dos o tres momentos iluminados como la escena del tiroteo entre narcos a la que Cage acude totalmente ido. Suena Rythm & Blues psicodélico y la audiencia hace plas, plas con las manos. El final, elongado absurdamente hasta acabar con un plano beckettiano y sobrado, nos deja tiempo para pensar en lo putomueble que se está poniendo Val Kilmer, totalmente imprescindible en los primero 90 y superfluo en cada proyecto que le regalan actualmente (¡Tarantino, sálvale!), en lo bien que hace Eva Mendes de zorra decadente y en que el cine indie es indie porque no tiene pasta, pasta para comprar limpiacristales con el que lustrar los objetivos.

PD2: Espero durante todo el visionado de 'Teniente corrupto' que aparezca algún bosque, pero, para mi sorpresa, no hay ninguno. Creo que Herzog lo lamenta también.

PD3: Visto lo visto con 'Aguirre', 'Fitzcarraldo', 'Grizzly Man' o 'Rescue Dawn', jóvenes guionistas que queréis mandar un guión a Herzog para que os lo dirija, os doy un consejo gratis: "Meted bosques. Bosques sin parar".

1 comentario:

Natsuki dijo...

jur, jur, jur... ^^