28 dic 2008

RocknRolla (Guy Ritchie, 2008)


No es que haya dos tipos de personas en el mundo según les guste o no la obra de Guy Ritchie. La cosa es algo más complicada. El suyo no es el caso de un genio incomprendido con una horda de fieros seguidores a sus espaldas. Lo que sí se puede decir del ex de Madonna es que con sus dos primeras películas ('Lock and stock' y 'Snatch') consiguió ser coronado como el nuevo Tarantino por parte de la crítica espídica y de los cinéfilos desprejuiciados. Había, empero, gente a la que no le gustaba nada su arrolladora propuesta basada en el montaje más descalabrado, las palabras peor sonantes y cierta hambre por convertirse en la nueva referencia estética de un pop británico que tras 'Trainspotting' aún no había encontrado herederos. Otros lo adoramos hasta el apagón. No era cine de contenido y sí de continente que llevaba el género (mafioso) hasta las últimas consecuencias de su plasticidad narrativa.

Después, el Madonnazo ('Barridos por la marea') y el impotente intento de volver a las raíces la hermética 'Revolver'. Esta última, inédita hasta ahora en España, nos llegará con cuatro años de retraso al hilo de 'Rocknrolla', que depura, lima y abrillanta todo lo que no ha podido concretar desde 2000. Ritchie no ha vuelto a cometer esta vez el error de mirar hacia dentro para explosionar hacia fuera. A golpe de conscientes 'iconazos' (el baile entre Gerard Butler y Thandie Newton está a la altura del de Thurman y Travolta en 'Pulp Fiction') ha alumbrado un hito oscuramente luminoso, tremendamente refrescante y endiabladamente ágil. Todos los personajes de este renacimiento fílmico tienen vocación de durabilidad, con especial atención a Toby Kebbell, la nueva gran estrella de 2009.

Valoración: 8/10

No hay comentarios: