4 ene. 2010

Garner, búscate un agente

Hay una secreta aunque indisimulada pulsión que gobierna las mentes de los productores de comedia romántica que hace que les ofrecezcan papeles comercialísimos y supuestamente jugosos a gachupinos de la calaña de Sarah Jessica Parker, Kate Hudson o Matthew McConaughey. Mi hipótesis es que sin ellos a los mandos de estos juguetes de destrucción masiva de los intelectos, el mundo sería un sitio con menos rencor, menos odio y menos polución intelectual.

No ahondaré en lo poco creativo que pueda resultar meternos con calzador otra de fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras; más aún teniendo 'Cuento de Navidad de Dickens & Zemeckis' tan reciente en nuestras tridimensionales retinas. Ha sido casualidad y al menos han tenido la decencia de retrasar unas semanas el estreno de esta 'Los fantasmas de mis ex novias' para que, aunque la saturación no tuviera remedio, al menos cupiera la vergüenza torera de los exhibidores.

Pero dejaré un momento de ponerme Scrooge y, llegados a este punto, levantaré una lanza por este subproducto diciendo que el material de partida es bueno y entiendo que con los buenos réditos que siempre ha dado (con 'Los fantasmas atacan al jefe' a la cabeza) se pretendiera adaptar al terreno del romance mainstream.
Al fin y al cabo, si soy el primero que defiende la poca originalidad de 'Avatar' en cuanto a guión como sacrificio necesario en pos de velar por el sentido del espectáculo y a su revisitación de Pocahontas de la misma manera hiperadmisible en que las películas con guión adaptado no deben ser dilapidadas por haber sido contadas ya en un libro, no voy a ser el que abandere el "No todo vale". (Siempre que puedo hablo de 'Avatar', lo sé).
Me mata su sentido del humor conservador, su estatismo y su poco aperturismo a las nuevas tendencias de bromas salvajes, lo cual, con los buenos Farrelly ya casi olvidados, no es ni siquiera un riesgo de innovación. Será que en tiempos en que reina una princesa Disney negra y bidimensional ('La sirenita' hace 20 años y estamos en las mismas), el pos-pos-modernismo consiste en revisitar lo muy viejo.

Nefasto McConaughey, que da lo mejor de sí anunciando calzoncillos y colonias. Cuando el diámetro de sonrisa que propicia su exageradamente blanca dentadura llega a unos puntos casi físicamente inviables dan ganas de suicidarse metiendo una tostadora encendida en la bañera un sábado por la tarde.

Correcto aunque desaprovechado Michael Douglas, que está pidiendo a gritos que Curtis Hanson (o, aunque sea, Oliver Stone) vengan a rescatarle con guiones de altura, en el rol de fantasmagórico y finado tío.

Colosal, angelical, un sueño, Jennifer Garner, que tiene un papel de vergüenza pero que resulta ser el más majestuoso florero de hoyuelos pillos que circula por Hollywood. Ben Affleck, su afortunado (y ahora bastante entonado en la medida en que va más de dire que de superestrellón) maridito casi la ha retirado de las pantallas, habilitándola como señora de su casa extracualificada. La vemos poco y es una pena, pero no es peor que por ejemplo una Aniston o una Bullock, lo que pasa es que aún adolece de ese blockbuster que nunca tuvo, lo que se traduce en que no la recordemos más que allá de esa chica tan guapa de mandíbulas muy amenazadoras que hacía de Nikita intelectual en 'Alias'. Y 'Alias', al contrario que 'Perdidos', no la vimos todos.

Jennie, búscate un agente nuevo. Y si Ben te limita, déjale como la otra Jennie, la del bloque.



Tráiler de 'Los fantasmas de mis ex novias'.

Valoración: 2/10

Estreno: 1 de enero de 2010

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